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Astrología Financiera para el mes de Abril

El presente mes de abril trae consigo una energía extremadamente intensa. En primer lugar, desde el 2 de abril el Dios del Comercio, Mercurio, comenzó su movimiento retrogrado hasta el 25, lo que indicaría un patrón de baja de los mercados. En segundo lugar, el día 8 de abril se produjo un eclipse de Sol total en Aries cuyos efectos se pueden manifestar dentro de un período de los próximos 6 meses, pero es un evento que marca nuevos inicios con mucha fuerza y potencia. En tercer lugar, tenemos un evento astrológico muy importante; entre el 19 y 22 de abril se produce la conjunción de Júpiter y Urano en el signo de Tauro, un suceso extraordinario. 

Si bien las conjunciones de Júpiter y Urano se dan cada 14 años, en el signo de Tauro se dan de forma inhabitual. Traduciendo este evento astrológico, con Urano las sorpresas siempre son sorpresas, lo impensado, lo inesperado, se rebasan los límites de lo humanamente conocido; Júpiter “el gran benefactor” aporta su energía expansiva, potenciadora y multiplicadora. ¿Dónde entran los mercados acá? El signo de Tauro representa el dinero, los mercados de valores y las posesiones. De esta manera este evento indicaría una gran volatilidad en los mercados de valores, pudiendo impactar en los rubros de las empresas tecnológicas, entre las energéticas las dedicadas a la electricidad, lo espacial, las comunicaciones, la aviación y la ingeniería. Asimismo, podría darse en el ámbito del campo un impacto en la capacidad de producción debido a los inesperados fenómenos meteorológicos, ya que Urano es el Dios del Rayo.

Debido a que Urano nos da vuelta la tortilla de algo que no nos habíamos imaginado podemos analizar lo que sucedió en las anteriores conjunciones en este signo, que desde el 1.700 sólo hubo dos:

La penúltima se produjo en mayo de 1858, en aquel entonces se produjo un terremoto de 8.3 puntos en la escala de Richter en Birmania y los mercados de valores no funcionaban todavía en la forma que los conocemos hoy.

La última oportunidad fue en el año 1940/1941; en 1940 con la invasión de Francia por parte del ejército de Hitler los inversores de Wall Street lo tuvieron muy claro había que vender y recoger velas ante la situación que iba a llegar. El Dow Jones perdió un 23% en dos semanas, por temor a que los nazis invadieran también Inglaterra. Pero lo peor para el Dow Jones vino el año siguiente, cuando tropas japonesas bombardearon la base estadounidense de Pearl Harbour el 7 de diciembre de 1941 y Estados Unidos entro con todo en la contienda. Las caídas en la bolsa siguieron hasta abril de 1942, que fue cuando tocaron su mínimo, aunque la tendencia bajista fue la tónica hasta bien entrado 1943. La preparación y participación en la contienda provocó el mayor aumento de la Deuda Pública, que para el año fiscal de 1941 había aumentado del 38,6% del PIB al 121% del PIB, mientras que el endeudamiento del Reino Unido superó el 250% del PIB.

Un dato curioso que resulta enriquecedor en este análisis es que el ataque nipón fue el 7 de diciembre de 1941, el 21 septiembre de ese año (dos meses antes) hubo un Eclipse total de Sol, que fue visible desde Japón, y se considera que los países en los que el eclipse se hace visible, es decir son oscurecidos son aquellos en los que se manifestaran con más fuerza los efectos eclipsantes. El que ocurrió el 8 de abril de este año oscureció México, EEUU (Dallas Texas; Pensilvania; New York y Maine entre otras) y Canadá.

En el caso de Argentina este evento ocurre en el ámbito de las relaciones internacionales, políticas y comerciales con otros países, acuerdos, alianzas y los países enemigos. Indicaría un evento sorpresivo e impredecible en el comercio y las finanzas de alto nivel, la banca o la riqueza de la Nación, en un entorno de mucha tensión política.

Un dato más que inquietante publica Financelot en el que da a conocer que China emite un aviso a sus ciudadanos residentes en EEUU advirtiendo que tomen precauciones de seguridad y estén preparados para “varias situaciones inesperadas”, muy extraño…

Finalizando, desde el 16 de abril la Luna entra en su fase menguante, con fuertes aspectos que sumaran al ambiente general una emotividad conflictiva, agresiva y a la vez con un tinte de confusión, de disolución de los límites de la realidad. Se puede deducir de todos estos indicadores que los mercados de valores podrían sufrir una gran volatilidad sobre todo cuando la conjunción sea exacta entre el 19 y 22 de abril. Todo este ecosistema astrológico cederá un poco recién a partir del 26 de mayo , pero  allí ingresan a jugar su partida otros indicadores.

Por Astrid Uez, Abogada, Arbitro Nacional e Internacional, Auditoria de Gestión Gubernamental con certificación internacional, Astróloga

PUBLICADO EN CLARÍN DIGITAL 16/4/2024